20 Toneladas de Sintetizadores y un Pelao Inmortal: Cómo los Pet Shop Boys nos hicieron Taquillar en la Quinta

23 de febrero de 2026/VIÑA DEL MAR La banda británica de synthpop, Pet Shop Boys, se presenta en la Quinta Vergara, durante la segunda noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026. FOTO: HANS SCOTT/AGENCIAUNO
4 min leído

desde la Quinta Vergara para Radio Estación Sur

¡Amigos de Radio Estación Sur, aquí su corresponsal desde el epicentro del Festival de Viña del Mar! Y déjenme decirles, lo que vivimos anoche con los Pet Shop Boys no fue un concierto, ¡fue una experiencia intergeneracional que nos dejó a todos «taquillando» hasta el amanecer! Mientras algunos esperaban el perreo intenso o la balada corta venas, la Quinta Vergara se preparaba para recibir a dos caballeros ingleses que llegaron con más equipaje que una mudanza de toda la cuadra: ¡20 toneladas de equipamiento, ni más ni menos!

La cosa es que estos muchachos, Neil Tennant y Chris Lowe, no solo vinieron a tocar sus clásicos. Vinieron a redefinir lo que significa un show en Viña. El director ejecutivo del Festival, Daniel Merino, lo dijo clarito: «es un montaje que nos obligó a modificar la escenografía del Festival» . Sí, escucharon bien. La mismísima Quinta Vergara tuvo que adaptarse a la magnitud del «Dreamworld Tour». No es que tocaran bien, ¡es que literalmente movieron cielo y tierra (o al menos la escenografía) para que sus pantallas gigantes y luces futuristas cupieran en el escenario! Un hito técnico que, según los expertos, no se veía hace tiempo en el Festival.

Y claro, el público, ese «Monstruo» tan temido, se rindió a sus pies. Las redes sociales explotaron con memes nostálgicos. «Pet Shop Boys en el podio de lo mejor que se ha presentado en el festival», decían algunos, mientras otros, con la nostalgia a flor de piel, comentaban: «Los Pet Shop Boys suenan igual que en sus álbumes, estoy shook» [3]. Y es que la calidad de sonido era impecable, como si hubiéramos puesto el disco en casa, pero con miles de personas bailando al unísono. ¡Hasta los más jóvenes se contagiaron del ritmo de «Domino Dancing» y «It’s a Sin»!

Pero si hay un momento que se lleva las palmas, es el de las Gaviotas. Cuando el público, con su fervor característico, les entregó la Gaviota de Plata y luego la de Oro, Neil Tennant, el «pelao» que nos robó el corazón, confesó que no sabía que el premio lo daba la gente. «Esa es la mejor manera de conseguir un premio», dijo con una humildad que desarmó a todos . Un detalle que, para nosotros los de región, que valoramos lo auténtico, fue oro puro. Nada de jurados ni comisiones, ¡aquí manda el pueblo! Así que, mientras algunos aún lamentan el «ni perdón ni olvido» a otros artistas , los Pet Shop Boys demostraron que la buena música, la tecnología bien usada y una pizca de humildad pueden conquistar cualquier escenario. Desde Radio Estación Sur, celebramos este show que nos hizo recordar por qué amamos la música y por qué el Festival de Viña, a pesar de los años, sigue siendo un lugar mágico donde lo inesperado siempre puede ocurrir

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