El silencio estival que durante meses abrazó las calles de Rengo se rompió finalmente esta mañana. No fue un estruendo, sino una sinfonía de risas, el roce de zapatos nuevos contra el pavimento y el tintineo de las mochilas cargadas no solo de cuadernos, sino de promesas. Hoy, miércoles 4 de marzo, la Región de O’Higgins ha vuelto a latir con la fuerza de más de 200 mil corazones estudiantes que regresaron a sus aulas.
Desde muy temprano, la Plaza de Armas de Rengo se convirtió en el epicentro de un reencuentro esperado. Bajo el sol suave de marzo, que aún conserva el calor del verano pero regala la brisa fresca de la mañana, se vio a padres ajustando corbatas y mochilas frente a las puertas de los Liceos. En los rostros de los más pequeños, los que hoy cruzaron por primera vez el umbral de los Jardines Infantiles VTF, se mezclaba la incertidumbre con la maravilla; en los de los jóvenes de cuarto medio, se leía la nostalgia anticipada de quien sabe que este es su último «gran lunes».
«Volver a clases es mucho más que retomar una rutina; es recuperar el espacio donde nuestros hijos construyen su identidad y su futuro. Ver Rengo lleno de uniformes nuevamente nos devuelve la vida como comunidad», comentaba una apoderada mientras despedía a su hija en la entrada de la Escuela El Naranjal.
La Seremi de Educación, destacó la importancia de este año 2026, enfocado en fortalecer la convivencia escolar y la asistencia. Por su parte, en Rengo, el despliegue municipal aseguró que cada establecimiento estuviera listo para recibir a los niños y jóvenes. Las «pausas activas» y los actos de bienvenida marcaron una jornada donde la emoción fue la protagonista indiscutida.
Atrás quedaron las tardes largas de piscina y los juegos sin horario. Hoy, el sonido de la campana —o el timbre electrónico en los colegios más modernos— marcó el inicio de un nuevo capítulo. Para el emprendedor local, para el transportista escolar que vuelve a recorrer las rutas rurales de Rosario y Esmeralda, y para cada profesor que preparó su sala con esmero, este no es un miércoles cualquiera. Es el día en que la esperanza se vuelve a sentar en un pupitre.
¡Feliz inicio de año escolar 2026 a todo Rengo y nuestra querida Región de O’Higgins! Que este ciclo sea el lienzo donde pinten sus mejores éxitos.
Esta crónica está dedicada a todos los estudiantes, docentes y familias que hacen de la educación el motor de nuestra región.






